“Todo es un tablero de ajedrez
de noches y dÃas donde el destino
juega con los hombres como piezas.â€
La tabla de Flandes
Arturo Pérez Reverte (?)
Paso de tus caprichos a tus designios, de la sumisión total a la resistencia violenta, robo limosnas de tu sonrisa y recibo a manos llenas besos. Niña consentida, tierra de todos y de nadie. Juego de azar en donde jamás ganas y donde siempre pierdo. Sonrisa impecable, siempre despeinada, siempre vestida para matar, siempre muriendo dos minutos más cada segundo. Corazón con caparazón y mente de hechicera, hambrienta de amor y enferma de deseo.
Aún recuerdo el dÃa que llegaste. Aún no sé si fuiste una maldición o una bendición, aún no distingo ángel, demonio o ambos. Recuerdo tus ojos verdes aceituna, tu espantosa nariz, tu hermosa sonrisa y los dos gramos de maquillaje que según tu, jamás te pones. El dÃa aún joven y las ideas saliendo de mi cabeza y aterrizando en tu escote. Una botella de Jimador que quedó a medio tomar y tu que jugabas conmigo al gato y al ratón, donde al final ya no supimos quién fue el gato y quién el ratón.
Y navegas con bandera roja, te avientas sin paracaÃdas en tormenta, juegas a la ruleta rusa con fantasmas, olvidas el dÃa, te conviertes en noche, profetizas el fin del mundo, olvidas pedir disculpas, juegas con el tahúr a una carta tu miseria, duermes de dÃa, sueñas despierta, vuelves llorando sin olvidar sonreÃr. Asà de ilógica, asà de hermosa.
Eres única, pero no la primera. También yo sé jugar asÃ, a pesar de la imagen estirada y recatada del "yo" actual. Juegos de besos robados, de espÃas bajo la sábanas, de desnudez con ropa, de sensualidad y magia.
Y sabes que no es amor, pero te gusta jugar. Y sé que es pasión, pero me encanta enamorarte. Y al fina del juego revisamos el score. Todo para ti o todo para mi, no hay ganador aún, necesitamos otro tablero. No hay reglas, sólo trampas. No hay renuncias, sólo derrotas. Aquà el único ganador es el que no juega.
Por eso no hay que enamorarse de ti...